Para celebrar um ano de reconhecimento oficial do funk como manifestação cultural, o DAR indica a seguinte reportagem do Desinformémonos - uma importante iniciativa de comunicação popular, criada no México por grupos que apóiam o movimento zapatista de libertação nacional e distribuído por vários cantos do planeta.
O texto trata do funk e dos corridos, ritmos que, estabelecendo um contraponto ao discurso oficial, narram episódios da guerra às drogas. O link original, com fotos, é este. Uma versão em português (reduzida) pode ser baixada em PDF.
Funk y corrido: la criminalización de la cultura dos de abajo
Separados por el idioma y la cultura, pero unidos en una dura realidad, los nadie de Brasil y México tratan de cantar su historia, pero son silenciados.
Rodrigo Vinagre
Traducción: Waldo Lao Fuentes Sánchez
São Paulo, Brasil. Once de la mañana, Tijuana, México. Del viejo tocacintas se escucha la canción de los Tigres del Norte: “El helicóptero andaba / sonando un mini 14 / abajo cuernos de chivo / y carabinas del 12 y / relampagueaban seguido/ las R-15 esa noche”. Mientras tanto, en Río de Janeiro, Brasil, del celular del “menor”, los versos de Mc Junior y Mc Leonardo van acompañados por el ritmo electrónico: “Ametralladora AR-15 es muy buena / La Intratek con disposición / Viene a superar 12 de repetición / 45 que un pistolón”.
Geográficamente distantes, pero con similares realidades sociales, las periferias mexicanas y brasileñas son rutas de paso para el tráfico internacional y también abrigan el comercio minorista de drogas ilícitas. Por eso, sus pobladores viven en medio de un fuego cruzado y son víctimas de la llamada guerra contra las drogas.
Los corridos en México y los Mc’s (que hacen las letras de las canciones de funk y rap) en Brasil, retratan lo cotidiano de esa realidad que las páginas de los grandes periódicos insisten en ocultar. Música de gran éxito entre los jóvenes de las periferias de estos países, los ritmos son perseguidos por ambos gobiernos. Parte de la cultura de los de abajo, establece un contrapunto peligroso para el discurso oficial sobre los episodios de la guerra contra las drogas.
Escrito por coletivodar 

